9 de enero de 2019

Investigadores rosarinos buscan un arma diferente en la lucha contra bacterias

El equipo de científicos del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Bioquímicas de la UNR estudian el uso de virus bacteriófagos para prevenir el desarrollo de la escherichia coli en los alimentos.

La escherichia coli es la bacteria que produce enfermedades digestivas como la diarrea o el síndrome urémico hemolítico, que es el principal responsable de la insuficiencia renal aguda pediátrica ya que afecta principalmente a menores de 5 años. En Argentina se dan anualmente 500 casos de este síndrome y causa el 20% de los trasplantes de riñón en niños y adolescentes. La infección con escherichia coli se produce por contaminación de los alimentos con materia fecal. Usualmente las bacterias se tratan con antibióticos,  pero dado el uso excesivo de los mismos, las bacterias desarrollan más resistencia  y la eficacia de los antibióticos se ve reducida.

A principios del siglo XX científicos descubrieron la presencia de organismos capaces de destruir las bacterias: los bacteriófagos, unos virus cuya característica es infectar a las bacterias. En occidente el uso de los bacteriófagos o fagos se dejó de lado por los antibióticos, aunque en Rusia se siguió empleando y los estudios en el área están muy avanzados. A comienzos del siglo XXI los investigadores occidentales retomaron el análisis de los fagos como una herramienta  más de lucha contra las bacterias.

David Tomat es doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas  de la Universidad Nacional de Rosario. Tomat comenzó a estudiar los bacteriófagos en 2009 como parte de su tesis doctoral, desde entonces ha logrado aislar seis tipos de fagos diferentes que actúan sobre la escherichia coli.

 

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Los bacteriófagos son de las entidades  más abundantes del planeta y se encuentran  cerca del organismo patógeno. El virus se deposita sobre la bacteria y le inyecta su ADN en el interior, cuando el material genético del virus se reproduce, por un proceso que se