19 de abril de 2021

Una economista rosarina es como la Messi de la criptomoneda en el mundo financiero

Se llama Tali Salomón, tiene 32 años y desde Israel dirige la plataforma de inversiones eToro para España, Portugal y Latinoamérica.

Hace solo unos días, La Capital publicó en Economía un título que sonó con bombos y platillos en la comunidad financiera vernácula. "Rosario se sumó al selecto grupo de ciudades con cajeros automáticos cripto". Pero, ¿qué significa eso para quiénes solo entendemos las finanzas desde la materialidad de los cheques, billetes y monedas? Tali Salomón, una rosarina radicada en Israel a cinco horas de diferencia en el huso horario, y con lentes rojos como marca personal, explicará qué significan los criptoactivos. Pero no solo eso: en esta nota contará mucho más y bien variado.

Por ejemplo que su nombre, Tali, significa "mi rocío" en hebreo. Y relatará cómo una maestra jardinera, graduada en Economía en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) e hija del carpintero que se presenta comercialmente como el Rey de las Mesitas, se transformó en la directora para España, Portugal y Latinoamérica de la plataforma digital de criptoactivos e Toro. Nada menos que un gigante de 14 años de vida, que vale 10 mil millones de dólares, con 1.200 empleados con una edad promedio de 36 años y que antes de fin de año prevé salir a la bolsa para dar el gran paso hacia la expansión internacional.

Tali es como la Messi de la criptomoneda, aunque ella que es hincha del canalla corrige a este diario y se ríe: "En todo caso soy la Di María". Otra de las tantas rosarinas que anda por el mundo.

Ante el desafío de explicar de qué se trata su trabajo dice que para ella "hay que intentar hablar de economía de manera sencilla, no como los médicos" y, desde su perspectiva en favor del libre mercado, la globalización y el neoliberalismo, dirá entre otras cosas: "No hay que invertir nunca un capital del cual no puedas prescindir en caso de ser necesario, sobre todo debido a la volatilidad y el riesgo que implica cualquier inversión". En palabras tangueras retoma la idea: "Siempre hay riesgo, pero, 'el que no llora no mama'".

Tiene 32 años, un marido economista que se llama Yaiir Dyk también argentino y un hijo de 2 años que se llama Aviv. Estaba atravesando su sexto mes de embarazo cuando tras cinco años en la compañía la nombraron directora de la empresa, a sus 29 años.

 

Tali realiza teletrabajo desde hace un año, de 10 a 19, desde su departamento en Hod Hasharon, una localidad ubicada a 20 minutos de Tel Aviv. Vive en una zona "hermosa", dice, con una parte vieja y otra que se caracterizada por la agricultura para frutillas, zanahorias, limones, olivas y "naranjas, de las que se compran en Rosario", asegura.

Remarca que "nadie" limpia su casa ni cuida a su hijo: "El niño va al jardín y mi marido también es economista, y todo lo de la casa lo hacemos juntos. Cocino, me salen muy bien las empanadas y también pinto. Si debo nombrar a alguien de mi país sin dudas me quedo con Antonio Berni, de mi ciudad", dice la mujer quien da cuenta de su rosarinidad al decir que nació y vivió hasta que se fue de Argentina, en España y 3 de Febrero.

"Frente al supermercado Coto", precisa. Ya no se come las eses, casi una huella de los habitantes de esta ciudad, sino que dice "¿Okey?", tras cada frase. Pero en su memoria conserva lugares y aromas de esta ciudad donde aún viven sus padres y su amigo de la infancia: Pablo.

Dice que fue a la escuela Mariano Moreno y también a la Bialik (donde se formó como maestra jardinera). Fue socia tanto del club Gimnasia y Esgrima (GER) como de la Unión Sionista Argentina de Rosario (Usar), aprendió inglés en Aricana, si bien ahora no sólo habla español e inglés sino también hebreo y portugués, y festejó cada Día de la Primavera, como estudiante, junto al Paraná.

 

"Pero hay algo que me doy cuenta ahora cuando visito la ciudad, que no captaba cuando vivía allí: las calles de Rosario huelen a asado". El recuerdo, deriva en ironía. Da cuenta que el último viaje de Tali ya tiene unos años (fue en septiembre de 2016). Aún en pleno macrismo emanaban esos olores de las obras de construcciones y en muchos hogares argentinos.

Vacunada en Israel

"Extraño a mi ciudad, no me fui de allí ni por crisis económicas, ni por la inseguridad, solo por amor, por unir una vida con mi marido. Podría haber terminado en México donde tengo una hermana, pero vinimos a Israel y estoy contenta con todo lo que logramos en poco tiempo. Pero extraño, aunque como dice Fito, 'Rosario siempre estuvo cerca'", dice la mujer quien junto a su "amor", de 32 años de edad como ella, ya están inoculados contra el Covid-19 desde tres meses con la vacuna Pfizer.

"Acá se vacunó a todo el país en dos meses, claro es un país con una población de apenas 10 millones de habitantes y el primer ministro (N. de la R: Benjamin Netanyahu) hizo un acuerdo temprano con Pfizer . Primero se vacunó a los agentes de salud, a la gente mayor de 65 años, a los docentes y al resto de la población, también, como es lógico, a la gente que está encarcelada", explicó Tali.

En los últimos días, un estudio israelí puso en discusión la eficacia de la Pzifer. Sobre el tema Tali se mantiene tranquila. "El país bajó fuertemente el contagio, la última actualización es de 179. Sabemos que la vacuna no protege al 100 por ciento pero a quienes conozco que se han enfermado han vivido un proceso muy leve", aseguró Tali antes de contar que "a fin de mes ya habilitarán circular sin máscaras y en algunos sitios ya no se toma la temperatura: eso sí, si vas a espacios cerrados sí te piden el pasaporte verde de 'vacunado'".

De cajeros, bitcoins y otras yerbas

Cuando se le contó en el diálogo que desde este mes, Rosario tiene en el Palace Garden el primer cajero para operar criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Litecoin y Bitcoin Cash, Tali valoró la noticia.

Según ella, "aunque no se crea", Argentina, está "muy desarrollada" en blockchain (cadena de bloques es como un libro diario contable digital). "Todo el mundo puede entrar y hacer transacciones que están escritas en esas cadenas de bloques. Y ante la poca credibilidad que quedó tras crisis como la de 2001 en bancos y otros intermediarios, este nuevo sistema se potencia", explica.

_Es un sistema de transacción sin papel en juego, nadie te da un recibo, no conocés con quién estás haciendo la transacción, no hay un cara a cara, ¿no?

_Algo así, estas monedas no se huelen, no se tocan y se trata de un sistema que no pertenece a nadie, es descentralizado. Con los criptoactivos todo eso cambió: es parte de la evolución financiera. Es como leer en un Kindle (libro electrónico) y no ya en un libro en papel, aunque debo confesar que aún sigo prefiriendo a estos últimos.

_ ¿Y esa particularidad etérea e impersonal no es más insegura? ¿A quién reclamo si alguien se queda con mi inversión?

_¿Vos hablás de un fraude como el de Madoff? (N. de la R: El financista estadounidense Bernard Madoff estafó durante dos décadas en casi 65 mil millones de dólares a 27.300 clientes de 122 países).

-Algo así, o que "se caiga el sistema"

_No, no puede pasar, para que deje de funcionar debería pasar que todos las personas que realizan transacciones dejen de confiar todos juntos y a la vez de los criptoactivos, pero la gente de todo el mundo confía cada vez más, en este último año también las instituciones y los fondos de inversión están entrando en este mundo y eso le da más fuerza al sistema

_Dame un ejemplo de cómo puedo operar con algo intangible como una criptomoneda.

_Por ejemplo, podés tener un Berni en tu casa y decidís tokenizarlo, o sea, divido ese cuadro, el capital que representa, en varios token. Y ya no solo me pertenece a mí sino a otros. Entonces podés ponerlo en un museo y que todos a los que les gusta el cuadro puedan ser dueños de una parte de él. Lo mismo pasa con la venta de pases de jugadores de fútbol. Con un token puedo tener una parte del pase de Di María, por ejemplo o de Messi. También eToro creó un proyecto filantrópico que busca generar una mejor redistribución del ingreso universal, se llama GoodDollar y ofrece además el Good Market, donde te anotás, ofrecés tus servicios, los cotizás a valor de gooddollars y hay intercambios de monedas entre personas que comercializan: implica más descentralización e inclusión. Vos podés participar como minorista con tus servicios de escritura y otro con el de diseño de una página de tus servicios y allí se da el intercambio. Tambien hay otro tipo de criptoactivos, como Etherum que cuenta con la capacidad de crear y ejecutar contratos inteligentes que permiten realizar operaciones seguras, eficientes y sin intermediación, esto se está pensando implementar para el sistema ganadero y así tener un mejor control.

-¿Quiénes son tus economistas de referencia en Argentina?

_Entre otros, Martín Lousteau y Tomás Bulat, los leo frecuentemente.

_ ¿Y de Martín Guzmán que opinás?

_No lo leo tanto.

_¿Tampoco como ministro de Economía del país y discípulo de un premio nobel como Joseph Stiglitz?

_ A Stiglitz sí lo estudié en la facultad.

_¿La economía feminista te interesa?

Depende qué entendemos por feminismo.

_Tal vez en este caso sea una postura feminista visibilizar la brecha salarial, estando el ingreso promedio de los hombres por encima del de las mujeres, o denunciar la desigualdad en relación al trabajo de cuidado que ejercen en su mayoría las mujeres con los hijos y adultos mayores de la familia, sin remuneración alguna, entre otras cosas.

_ Si lo vemos así, sí. Yo decía porque no coincido con ser como los varones, sí quiero que evalúen nuestras capacidades de la misma manera. Y que los varones tengan su licencia de paternidad también, por ejemplo. Para mí hay que evaluar por capacidad de productividad, no por género.

_ ¿Cómo se evalúa en tu entorno y en países como Israel nuestra economía?

Acá no se habla del tema. Puedo hablar de cómo lo leo yo. Soy crítica porque para mí sería es mejor la flotación libre del dólar y una economía que funciona por la interacción entre la oferta y la demanda. Además sería bueno que a partir de la pandemia el empleador comprenda que hay que evaluar al empleado por su capacidad productiva y no obligarlo a que esté sentado ocho horas y capaz sin hacer nada, hay que medirlo por resultados.

_¿Y de los empresarios argentinos que evaden impuestos, no blanquean su dinero o de los más ricos que se niegan a hacer un aporte solidario en pandemia?

_ No, esa imagen de los empresarios no la tengo yo desde acá, al menos. Aunque para mí hay que reestructurar el sistema laboral. Siempre digo que a Argentina se la conoce por el fútbol y a Rosario por las mujeres, pero también porque los argentinos se dan maña con poco y son creativos al momento de trabajar. Son bien considerados por su nivel de productividad.

Y va cayendo la noche en la primaveral jornada de trabajo de Tali. Se escucha por le teléfono a a su hijito que la reclama detrás, cuando en Rosario ya avanzó el mediodía. Tali agradece la charla y confiesa: "Me emociona hablar con el diario que leí toda mi vida".

 

Fuente: La Capital