13 de enero de 2021

Adrián Schinoff, músico de base rosarina y éxito internacional

El teclado fue su punto de partida para instalarse de forma genérica en el mundo de la música. El rosarino dialogó en el ciclo de charlas de Fundación Rosario sobre su formación como artista y sus facetas con destacados músicos internacionales.

Adrían Schinoff es músico, compositor y productor rosarino. Su pasión por la música es algo que se forjó desde el hogar: “Mi papá don Oscar era un músico talentoso hasta que se casó y lo dejó, por lo que de alguna manera tomé ese legado. Recuerdo que a un vecino de al lado de casa, Rodolfo, la abuela le había regalado un órgano y cuando lo vi dije '¡uff esto es lo que quiero!'. Fue como una visión de lo que iba a pasar, así que fuí a casa y le dije a mi viejo que quería tocar el órgano”.

A los 17 años Damián Óliver lo fue a buscar para tocar con él, siendo así como que empezó a estudiar y aprender un poco más de armonía soul y música negra, entendiendo que eso fue lo que le aportó una visión de la música mucho más amplia aún siendo muy joven. “Nací en una época donde la música había que tocarla, había que ser músico para ser músico, sin computadora ni autotune ni nada. Fue una época de transición a la música digital que me aportó todo esto de hacer música en un estudio, que lo traigo hasta el día de hoy”.

Adrián tuvo sus primeras experiencias musicales con el destacado músico y compositor rosarino Fabián Gallardo y cuenta: “a Fabián le falló el tecladista para un show, así que me llama para tocar en un boliche y fuí sin pensarlo. Lo bueno de todo eso, a parte del hecho en sí, fue conocer la música profesional desde muy joven, algo que me dio un gran ventaja para manejarme cuando empecé a trabajar con mayor edad”.

Con muchos estudios y dedicación en su haber, Schinoff asegura que el talento en la música es un porcentaje que no es el mayor: “Si yo no hubiera aprovechado la suerte que tuve, estudiando bien los temas, siendo puntual y consecuente, no me habría alcanzado”. Cuenta que aprovechó el confinamiento para grabar un disco, por lo que afirma que creativamente fue muy productivo el 2020: “Siempre digo que la música a mí me salvó la vida muchas veces, es un gran recurso para no caer”.

La posibilidad de irse a España

“La bajista de Fabián (Gallardo), Laura Gómez Palma, se vino a España y fue quien me dijo que había un puesto en un estudio. Lo mismo que me pasó con Fabián, fue algo repentino, no tenía ni pasaporte ni dinero para irme. Recuerdo que estaba trabajando en un estudio produciendo un grupo de chicas, cosa que a nivel musical era muy raro pero siempre agradecí su confianza. Así fue como junté dinero y a finales del 98 me fuí”, cuenta Adrián, y continúa con su relato: “Cuando llego, el dueño del estudio y productor argentino, me dice que estaban produciendo el disco de Joaquín Sabina y que todos los músicos eran argentinos, que me acerque para conocerlos. Yo tenía 25, 26 años. Arribo al lugar y me dice hay un piano, si quería grabar algo para el disco. Yo sin haber escuchado nada, me iban diciendo las partes, el estilo y demás y se fue dando sin pensarlo, creo que lo hicieron para ponerme a prueba y respondí con creces. Muchas cosas de la vida se me dieron así, casi sin buscarla”.

En 2004, su tema "Te Quise Tanto", compuesto junto a Coti Sorokin, e interpretado por Paulina Rubio, fue número uno en la lista Top Latin Songs, y así lo recuerda: “Te Quise Tanto fue una locura. Me llega un mensaje de voz del rosarino Coti Sorokin con una melodía tarareada, y me dice 'hacé algo con esto', eran 15 segundos de una melodía. Yo hago todo el tema, el arreglo, las partes, estrofa, estribillo, y cuando termino se lo mando. A los dos meses me llama y me dice 'que suerte que tenés, el tema es para Paulina Rubio, y es el single de su nuevo disco. Por eso repito que no sé hasta qué punto hay que buscar las cosas, sino estar activo continuamente y preparado, que todo llega”.

Desde el año 2015 comenzó a trabajar con el Español Pablo Alborán: “me conocía como pianista y le gustaba mi lenguaje latino-argentino, mezclado un poco con el flamenco y con armonías negras y demás, que es lo que tiene él en su música. Es un artista muy completo y eso lo disfruto mucho. Hago un trabajo general en la gira y es lo que me gusta, ver la música desde algo más genérico que solo desde la vista del músico. Mi forma de expresarme fue a través del piano y el teclado, pero tengo una visión más global de la música”.

Su valoración de Rosario y sus artistas

“Rosario tiene algo muy especial y es que tiene una cantidad de músicos y de talentos que no se vio en otra ciudad de Argentina. Me pasa que cuando voy a Rosario veo a jóvenes tocando jazz, y a otros jóvenes escuchándolos y es algo que realmente no concuerda con la realidad global, ya que los jóvenes mayormente se fueron con el reggeaton y otros géneros”, expresa Schinoff, al mismo tiempo que destaca que para un músico eso es muy importante porque al haber mucho talento se nutre todo el tiempo dentro de esa sana competitividad.

También señaló otro detalle que observa no solo en Rosario sino en todo el país, y es que “el argentino sabe hacer de todo, sabe jugar en toda la cancha. Me pasó cuando me consultaron si sabía manejar una consola digital, un momento de transición entre lo analógico y lo digital, y yo sinceramente no sabía manejarla, pero mi respuesta fue que si. Al mismo tiempo le pedí un manual para recordar algunos detalles y me dio una enciclopedia, así que me quedé toda la noche despierto y estudiando así al día siguiente fuí, la saqué y me quedé en ese lugar”.

“En latinoamérica hay muchos menos recursos económicos, y para comprarse un instrumento tenés que laburar un año. Por eso valoro que con menos recursos se llegan a hacer las mismas cosas, veo que la limitación es productiva a nivel artístico”, agrega el músico.

Consultado sobre la ciudad, cuenta que antes de partir a Europa vivió en el centro de Rosario, cerca del río. “Extraño mucho eso. Las reuniones en la costanera tomando mates, esas juntadas muchas veces improvisadas cuando empieza a caer la noche es algo mágico, algo que no lo viví nunca ni en EEUU ni en España. En Madrid por ejemplo tampoco hay río, entonces desde ahí ni siquiera tengo la posibilidad de esa experiencia”, señala.

Para concluir, Schinoff respondió que espera para este año: “Planes para el 2021, lo que nos dejen. Con Pablo no sabemos nada de gira porque los Gobiernos cambian las cosas cada semana. Hay mucha incógnita, pero con el deseo de que sea un año mejor. Por lo pronto seguiré componiendo, trabajando en proyectos que surjan, pero a medio y largo plazo no tengo idea”.

 

Por Matías Zupel | Fundación Rosario

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